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Personaje
Ángel de la guarda
Vania Masías lo tiene todo para ser un ángel: es bailarina, acróbata, y además, enseña a sesenta niños de la calle a volar.
Texto: Roberto Quiroz
Rojo. El auto se detiene. Por unos minutos, la calle se convierte en una pista de circo. Unos chicos aparecen haciendo saltos mortales. Vuelan, practican tirabuzones, salto para atrás, saltos cruzados. Luego, pasan la gorra solicitando el pago justo por el momento de magia que acaban de crear.
Ámbar. La mayoría les da unas monedas y parte hacia sus asuntos. Pero Vania Masías, no. Hace cuatro años, cuando estos chicos recién empezaban sus piruetas, Vania tuvo una revelación. Las células en su cerebro hicieron sinapsis. Los semáforos de su mente se pusieron todos en verde y una idea se echó a andar. Sintió que todo lo que había aprendido se conectaba en un solo proyecto. “Estaba bailando en Irlanda; había venido de por una breve temporada al Perú para bailar en Romeo y Julieta. Regresaba de haber paseado a un amigo bailarín extranjero por el centro de Lima, cuando en el semáforo de la avenida Grau vi a estos chicos saltando. Y de repente me vino como un fogonazo y me di cuenta de que se podía hacer algo”.
Verde. En esos segundos, Vania tomó muchas decisiones importantes en su vida. La primera de todas, bajarse del carro y hablar con los chicos. Quedó en volver. La segunda, llamar a sus contactos en Nueva York para que vengan al Perú a dictar un curso de un mes. La tercera, hablar con empresas para que auspiciaran el proyecto. La cuarta, quedarse en el Perú. La quinta, fundar la ONG Ángeles de Arena. “Desde chica yo me cuestionaba cosas como por qué yo tengo y estos niños de la calle no, o por qué esa niña trabaja y yo voy al colegio. Así que sentí que podía hacer algo con todo lo que sabía. Fui a hablar con ellos varias veces y quedamos en que iba a hacerles una audición en el arenal de Mi Perú. ‘Pasen la voz a sus amigos’, les dije”........(*)
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el articulo completo lo encontrará en la edición
Nº 22 de la Revista
Orgullo del Perú. |
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