Edicion actual
Recibir boletin
Blog de El Hierro
Ediciones Anteriores
A.N.C.P.C.P.P
Inicio Quienes somos Contactos SuscripcionGaleria de imagenes Proxima edicion
 
 

El Hierro

De cara al Nacional

Aunque muchos consideran que la postergación del Concurso Nacional de abril a septiembre habrá de generar inconvenientes, pienso que fue acertada la decisión del comité organizador, pues estaba de por medio un brote de estomatitis equina. Además, las nuevas fechas elegidas -entre el 16 y 23 de septiembre- coinciden con la celebración del sexagésimo aniversario de la fundación de la Asociación Nacional de Criadores y Propietarios de Caballos Peruanos de Paso (ANCPCPP), de modo que no carecen de significado. Lo que toca ahora es adecuarse a los cambios y evitar ausencias en los equipos de concurso de animales de los expositores que han sido programados.
Es cierto que, en muchos casos, el cambio genera el ingreso de nuevos animales a la siguiente categoría, específicamente de aquellos que se encontraban en la categoría de 2 años y medio a 3 años al cabestro, que pasan a la de 3 a 4 años de bozal, y de los de 3 años y medio a 4 años de bozal, que ingresan a la de 4 a 5 años de freno y espuelas. Todo esto sucede para potros, yeguas y capones, aunque estos últimos no tienen categoría al cabestro. Pero no se trata de un gran problema, pues entre la fecha original y la nueva hay cinco meses de diferencia, lo que permite que los propietarios continúen con el proceso de enfrenadura y lleguen a septiembre con sus ejemplares en forma.
El caso que preocupa a los expositores es la parición de las yeguas, programada normalmente para los meses cercanos a primavera -entre julio y noviembre- cuando muchas yeguas tendrán una cría al lado o estarán muy próximas a parir. Renzo Traverso, veterinario de gran prestigio y especialista en caballos de competencia, opina que, en estos casos, la mejor forma de llevar adelante a una yegua sin generar complicaciones es jalarla con otro ejemplar por el mismo recorrido que venía empleando normalmente en el trabajo un mes antes del parto, para que de esta manera no pierda el estado físico obtenido. Así se logra continuidad en el trabajo. Pero hay que hacerlo sin el jinete, pues su peso se sumaría al de la cría que lleva dentro. A los pocos días después de haber parido, se le puede sacar a caminar, tratando de mantener sujeta a la cría por una persona consciente en caso de que la yegua esté sola, o con el resto de yeguas si está en grupo. Pero esto debe hacerse bajo la supervisión de una persona siempre consciente.
Las yeguas acostumbran trabajar sin la cría fácilmente al tercer día, pero hay que evitar mantenerlas ensilladas solas o amarradas durante un tiempo excesivo, pues su sentido de protección las llevará a desesperarse por regresar a lado de la cría. Tampoco exageremos manteniéndolas en solitario; más bien seamos conscientes de que habrá que ensillarlas, trabajarlas lo necesario, desensillarlas, ducharles las patas y regresarlas cuanto antes con sus crías.
Definitivamente, la circunstancia más complicada será la de aquellas yeguas que parirán en la quincena de septiembre. La única posibilidad de que puedan participar en el concurso será asignarles un jinete liviano para la prueba funcional y la categoría. Nuestro juez, Javier La Rosa, es una persona consciente de la situación y responsable, que entiende perfectamente el problema, por lo que durante la competencia considerará la excesiva preñez en unos casos y el estado de lactancia en otros, concentrándose en la calidad de las yeguas. Es más, en la entrevista que le hicimos para la edición anterior, él decía que le gustaba ver a los ejemplares en paso llano despacio, sin apuro, y que sólo necesitaba un breve lapso para evaluar su calidad, detenerlos, sacarlos para compararlos en el orden tentativo y dar su resultado final.
.....(*)

(*) el articulo completo lo encontrará en la edición Nº 21 de la Revista Orgullo del Perú.

 


 
Articulo anterior Volver al menu principal