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Deporte 

Simplemente Analí 

Luego de obtener el subcampeonato mundial en Australia, Analí Gómez ha demostrado dos cosas: la tabla no es un deporte elitista, y el Perú hace rato que es potencia global.

Texto: Martín Higa
Fotos: Jaime Rey de Castro
 

Analí Gómez (veinte años, pelo ensortijado, bronceado perenne, sonrisa pícara) llega deshecha al aeropuerto Jorge Chávez. Veintiocho horas de vuelo no son poca cosa. El cansancio depositado en un asiento diminuto de clase turista se disipa cuando su familia, amigos, vecinos e hinchas la cargan en hombros, la bañan de cerveza y le lanzan vivas y ji-jis-hurras. Acaba de llegar a Lima la número dos del mundo: la subcampeona del Billabong ASP World Junior Championship 2006, la que compitió y viajó sola por la mitad del planeta, la que confirmó que el Perú es potencia del surf.
Decenas de flashes no la dejan mirar al frente; los micrófonos que le ruegan una declaración tampoco le permiten avanzar. Dice no a las entrevistas en vivo para la televisión; tampoco acepta celebraciones privadas de auspiciadores en un hotel cinco estrellas. ¿Dónde se va la ‘Negra’ Analí? ¿No va a aprovechar que está en la cresta de la ola? ¿No quiere que la aplaudan y se tomen fotos con ella? Pues no. No quiere. Quiere ir a descansar a su casa de Punta Hermosa, el tranquilo balneario del sur de la ciudad que, salvo en los meses de verano —cuando se llena de chicas en bikini y muchachos tatuados—, no pasa de ser un puñado de calles cubiertas de arena.

“Estoy de verdad muy feliz. Sí, este subtítulo mundial es lo mejor de mi carrera. Doy gracias a Dios y a toda mi gente de Punta Hermosa que ha venido a recibirme”, fue lo único que dijo Analí, entre lágrimas y todavía en hombros, antes de subirse al ómnibus que la llevaría una hora y media después de vuelta.....(*)

(*) el articulo completo lo encontrará en la edición Nº 19 de la Revista Orgullo del Perú.

 


 
 
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