El Hierro

El Perú en Chile

Se llama 'La fiesta de la chilenidad', y en ella se conmemora la independencia del vecino país. La celebración se desarrolla cada septiembre, en un gran parque ubicado en la parte alta de Santiago, y dura quince días.

Texto: José Risso Montes



Los caballos siempre han estado presentes en una actividad como esta. En particular -y como centro de la celebración- el huaso y su caballo, ambos herederos de las más nobles tradiciones chilenas. Pero también hay ejemplares de otras nacionalidades, como los argentinos, brasileños, uruguayos y paraguayos, que desde hace un tiempo se han integrado a la celebración. Sin embargo, hasta ahora el Caballo Peruano de Paso no había demostrado su estirpe en un evento tan íntimamente ligado a la historia chilena.
Pero eso cambió el mes pasado. Por primera vez, una escuadra de Caballos Peruanos de Paso, con sus jinetes y amazonas, fue invitada en forma oficial a participar de esta fiesta. La delegación estuvo compuesta por 44 socios de la Asociación Nacional de Criadores y Propietarios de Caballos Peruanos de Paso del Perú, quienes viajaron encabezados por su presidente, Eduardo Risso Montes, algunos directivos y sus esposas. A ellos se sumaron Ángela Ossa, pionera criadora chilena y activa promotora de nuestro caballo en su país, y nuestro amigo Mariano Cabrera Ganoza, gran promotor y difusor del caballo nacional y de sus tradiciones, quien además tuvo mucho que ver en el éxito de esta presentación.
Gracias al enorme entusiasmo de todos ellos, nuestros ejemplares pudieron lucirse en tierras chilenas. Y no fueron pocos los ciudadanos chilenos que lograron apreciarlos. Se calcula que unos doscientos mil asistieron a los distintos eventos ecuestres que se organizaron entre el 16 y el 19 de septiembre. Todos ellos pudieron admirar en directo el singular paso de nuestro embajador silencioso, y comprobar por qué resulta inigualable para cualquier otra raza de equinos en el mundo entero. En realidad, nuestro caballo es muy distinto del chileno. No cabe comparación, ya sea que se examinen las diferencias en función y utilidad, o que se aprecie la distinción, el apero y la elegancia en la forma de caminar. A esas cualidades se suman también la destreza de los jinetes, y la elegancia y belleza de las amazonas. Todo esto coopera de manera determinante para que pueda distinguirse como la raza de caballo de silla más suave en el mundo......*