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  Crónica

La boda del tenor

Juan Diego Flórez contrajo nupcias con su novia australiana Julia Trappe, en una ceremonia histórica, televisada en directo, que concitó el interés general de la gente que se agolpó a la Plaza de Armas para saludar a la pareja.. 

Texto: Carlos M.Sotomayor
Fotos: Gerardo Puccio y Edwin Tinoco y Asociación Cultura de Arte Musicales Romanza.

La última visita de Juan Diego Flórez a Lima no fue como tantas otras. Esta tuvo dos grandes razones para ser especial. Por un lado, la satisfacción de cantar Rigoletto por primera vez —estreno mundial, lo llaman los entendidos— en el recientemente inaugurado Teatro Municipal del Callao. Y por otro —sin duda la razón principal—, para contraer matrimonio con Julia Trappe, la bella australiana que terminó por arrebatarle el corazón a nuestro laureado y celebrado tenor ligero..

Rigoletto en Escena
Interpretar por primera vez la conocida ópera del genial Giuseppe Verdi, Rigoletto, en el papel del seductor duque de Mantua, representaba para Juan Diego una doble satisfacción, pues lo haría nada menos que en su patria, y en un nuevo y moderno teatro: el Alejandro Granda de la Provincia Constitucional del Callao. Si bien la expectativa entre la selecta audiencia lírica local era grande, el recital despertó en el presidente regional del Callao, Alex Kouri, toda una incontenible marea de entusiasmo. No sólo mandó colocar pantallas gigantes en las principales plazas de nuestro primer puerto para que todo el pueblo chalaco pudiese deleitarse con la potencia vocal de Juan Diego, sino que, además, organizó tremenda fiesta en la Fortaleza del Real Felipe para agasajar al tenor y su novia. .

La Boda
Sin restar méritos a la presentación de Rigoletto, la atención de la gente estaba puesta principalmente en la boda. Todo el mundo quería saber los pormenores de lo que iba ser la ceremonia religiosa del año. Ese fue, durante las semanas previas, el gran tema de conversación en casi todos los estratos sociales. Una expectativa similar a la que suscitó en los ciudadanos del Reino Unido, salvando las distancias, la boda de Lady Diana y el príncipe Carlos. Y es que, si bien el Perú carece de una monarquía —gracias a Dios—, sí solemos erigir, en su reemplazo, ídolos a los cuales profesarles la más sincera pleitesía. Juan Diego es uno de ellos. Cómo no iba a serlo: joven, talentoso, carismático, y sobre todo reconocido internacionalmente. Basta recordar que importantes personalidades de la lírica, como Luciano Pavarotti y Plácido Domingo, lo han catalogado como el mejor tenor ligero del mundo. ....(*)


(*)
el articulo completo lo encontrará en la edición Nº 27 de la Revista Orgullo del Perú.


 


 
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