| |
Ciudad
Tradición y modernidad
San Isidro ha sabido crecer y desarrollarse manteniendo intacto el testimonio de su larga historia.
..
Texto: Carlos M. Sotomayor
Fotos: Arturo Casalino
Uno casi podría decir que San Isidro es sinónimo de modernidad. Su estética urbana, poblada de altos edificios, concurridas avenidas, grandes centros comerciales y un imponente centro financiero, así lo confirman. Sin embargo, también conserva algunos lugares que nos muestran, como ventanales del tiempo, su pasado, su historia, una historia que se remonta muchos años atrás..
Y es que, siglos antes, en este mismo lugar se ubicaba la región precolombina de Huatita (que en español quiere decir: “ciudad de mal espíritu”). Cuenta la historia que allí se afincó el Señorío de los Huallas, que tuvo como cacique al gran Puglia Caxa. . Hoy podemos observar rastros de lo que fue dicha región en las huacas. Por ejemplo, en la Huaca Huallamarca. Dicha edificación fue estructurada siguiendo la forma de una colina pequeña. Según los expertos, esto lo habrían logrado mediante la superposición de hilados de adobito. Todo hecho a mano. Se dice, además, que habría sido un templo ceremonial. Claro, hasta que fue abandonado por sus habitantes, no se sabe a ciencia cierta debido a qué motivos. Un manto de misterio cubre aquel lugar hasta nuestros días. Y hoy es un concurrido Museo de Sitio. .
Al transcurrir el tiempo, con la Colonia ya instalada, aquellas tierras fueron repartidas y entregadas al noble señor Nicolás de Rivera, también llamado ‘El Mozo’. Uno de los fundadores de Lima, para mayores señas.
Algunos historiadores han señalado que fue don Antonio de Rivera, procurador general, alcalde y maestro de campo de Gonzalo Pizarro, quien en 1560 trajo los primeros olivos que se plantarían en donde hoy se ubica, para nuestro deleite, el Bosque del Olivar.
Por aquellos años, las tierras pasaron por varias manos. En 1777, por ejemplo, las compró el conde de San Isidro (de ahí viene el nombre del distrito, en alusión a este ilustre caballero). Se dice que, en 1853, pasó a manos de don Gregorio Paz Soldán, para quedar finalmente en poder de los señores Moreyra y Paz Soldán.......(*)
(*) el articulo completo lo
encontrará en la edición Nº 27 de la Revista Orgullo del Perú.
|
|